Al concluir las celebraciones, recordamos la emotiva jornada que reunió a la comunidad para dar gracias y pedir por el futuro de Chile.
El encuentro en nuestra iglesia contó con la participación activa de los estudiantes desde 7° básico hasta IV medio, quienes se reunieron para celebrar a Chile en un ambiente festivo y de profundo recogimiento. Esta celebración eucarística permitió rendir homenaje a nuestras raíces patrimoniales y fortalecer el sentido de pertenencia entre todos los asistentes.
Esta instancia no solo fue un espacio de oración para dar gracias y pedir por el bienestar de nuestro país, sino también una oportunidad para compartir y renovar los valores que nos unen como comunidad. Hoy miramos hacia atrás con alegría por lo vivido y celebramos juntos el orgullo de ser chilenos. ¡Que viva Chile!




