Mediante una dinámica lúdica organizada por el Equipo de Convivencia, los alumnos participaron en estaciones de diálogo enfocadas en el valor del compañerismo y el cuidado mutuo.
Con un desafío que combinó destreza, tensión y reflexión, los estudiantes formaron parte de la “Jenga de la Convivencia”, una iniciativa orientada a promover el respeto, la empatía y los lazos de fraternidad al interior de la comunidad escolar. Distribuidos en cuatro estaciones de trabajo, los alumnos se enfrentaron a una torre de madera donde cada bloque retirado daba paso a una conversación significativa.
En lugar de simples jugadas estratégicas, cada pieza escondía una pregunta pensada para profundizar en la vida en comunidad, invitando a responder interrogantes clave como “¿Qué me hace ser un buen compañero?”. Acompañados por sus educadores, los jóvenes abrieron espacios de escucha activa, compartiendo impresiones y reconociendo los valores que sustentan las relaciones saludables dentro de cada curso.
La jornada permitió abordar una valiosa analogía: al igual que una torre se derrumba si se le quitan las piezas equivocadas, las relaciones humanas requieren paciencia, compromiso y cuidado constante para sostenerse. Agradeciendo la gestión del Equipo de Convivencia por hacer posible este espacio, la actividad concluyó reafirmando que un ambiente escolar sano se construye día a día, entre todos y bloque a bloque.




