La jornada comenzó con una cálida bienvenida que nos invitó a renovar nuestra fe en el Cristo Vivo, recordándonos que, como comunidad, caminamos en la luz de la Pascua acompañados de María. De manera especial, elevamos una oración por el descanso eterno del Papa Francisco, agradeciendo su testimonio de fe alegre, cercana y comprometida.
Durante la liturgia, escuchamos la proclamación del Evangelio según san Marcos (16, 1-8), leída y representada por estudiantes de cuarto básico, que nos recordaron el anuncio de las mujeres en el sepulcro: “¡Ha resucitado, no está aquí!”
La celebración continuó con la participación activa de los estudiantes:
- Los terceros básicos recitaron con entusiasmo el poema “Jesús resucitó”.
- Los segundos básicos llenaron el patio de alegría interpretando la canción “El conejito saltarín”.
Como gesto simbólico, cada curso recibió un cirio pascual, signo de la luz de Cristo que nos acompaña en el camino. Los estudiantes llevaron este cirio encendido a sus salas, renovando el compromiso de vivir con fe, alegría y esperanza.
¡Cristo ha resucitado, verdaderamente ha resucitado!




