Acompañados por sus profesores jefes y el equipo de propuesta evangelizadora, vivieron una jornada en la que “amasaron la vida” desde sus propias experiencias y anhelos, reconociendo que su vocación se despliega plenamente cuando se pone al servicio de los demás.
En sintonía con el lema institucional de este año — “En Compañía de María, peregrinamos con esperanza” —, este encuentro se convirtió en una verdadera experiencia de peregrinación interior, animada por la certeza de que Dios camina con ellos. Un nuevo paso en su camino formativo, que los impulsa a mirar el futuro con fe, compromiso y alegría.