El sábado 23 de agosto, vivimos en comunidad un momento lleno de alegría y fe: la celebración del Bautismo de nuestras niñas y niños. En compañía de sus familias, padrinos y madrinas, dimos gracias a Dios por el don de la vida y celebramos su nuevo nacimiento en la fe cristiana.
La liturgia, presidida por el diácono Vicente Calvo, fue un espacio de oración y compromiso donde se recordó que, a través del Bautismo, somos hijos de Dios, hermanos de Jesús y parte viva de la Iglesia. Con gestos simples y profundos, renovamos nuestra fe y asumimos el llamado a vivir en fraternidad, solidaridad y esperanza, inspirados por el carisma de Santa Juana de Lestonnac.
Confiamos en que este sacramento sea para cada familia un impulso renovador en el camino de la fe, y que nuestros niños crezcan como constructores de fraternidad y testigos del amor de Dios en el mundo.




